abril 09, 2014

FIN

A los buenos días!!

¿Qué se siente? Me han preguntado en alguna ocasión, ¿qué se siente al colocar esa mágica palabra FIN, al terminar una novela?

La respuesta es sencilla y compleja a la vez, como los sentimientos que despierta, contradictorios, por un lado satisfacción, qué alivio, madre mía he conseguido acabarla y continúo con todos los dedos y las neuronas en su sitio (un meritazo después de tanto tecleteo) y por otro... ¿y ahora qué? Qué nervios, qué neurosis obsesiva por mostrar tu obra a los lectores... ¿les gustará? Porque aunque tengas asumido en tu ADN literario que no se puede gustar a todo el mundo, tú has mimado tanto a tu retoño y le has pulido, repulido y limado los mofletitos rojos que deseas que todos le miren con el mismo amor con el que lo has hecho tú, que has pasado meses y más meses e incluso puede que años desviviéndote por él, entregándole tus horas, y tus desvelos sólo por amor. 

Y entonces llega el momento... y dudas, ¿y si...? ¿Y si pongo un poco más de chicha y un poco menos de limoná...? Pero entonces... si hago eso... no... no... mejor dejo la escena final tal y como está...  Una última lectura más... vamos... la mil cuatrocientos cincuenta y siete y se acabó... ;) Porque nada es suficiente, todo es imprescindible y deseas que la novela quede tal y como la habías previsto en tu mente. 


Por eso la palabra FIN es mágica, es orgásmica, es relajante y si no estás satisfech@ es borrada automáticamente antes de volver a sumergirte entre las letras de nuevo. 


Hace sólo un par de días la escribí en mi nueva novela de la que me siento muy muy satisfecha. Una novela contemporánea que transcurre en el Caribe dominicano, en una hacienda dedicada a la plantación de tabaco en la el tiempo pareciese haberse detenido hace décadas. Hasta ella llega Alma Jenssen, una fotógrafa de moda, acostumbrada a la vida cosmopolita de la ciudad, con ganas de olvidarse del mundo durante unas semanas visitando a una antigua amiga a la que no ve desde que contrajo matrimonio con uno de los hombres más ricos de toda Latinoamérica. Alma está de vacaciones y sólo piensa en descansar pero... ¿ha ido al lugar adecuado? Ya os digo yo que no... ;) Se encontrará en mitad de una aventura llena de intrigas en la que nada ni nadie es lo que parece, con misterios por desvelar, risas, por supuesto ;), y como no podía ser de otro modo pasión, mucha, mucha pasión. Es mi primera novela sin ningún elemento paranormal, a excepción de su protagonista masculino, quien a ojos de su partenaire no puede ser real ;). Estoy segura de que Hans McBride os seducirá tanto como Alma Jenssen, en esta historia... 















Besos a millones y mordiscos afectuosos, ya queda menos para que podáis saber mucho más sobre ellos :). 

¿Hay ganas o no hay ganas? ;)